Caminamos con el piloto automático activado, envueltos en una vida rutinaria que nos conduce de casa al trabajo, del trabajo a casa y así cada día, con pequeñas variantes, pero siempre arrastrados por la marea humana que nos empuja en las estaciones de trenes, en los estrechos autobuses, en los pasos de cebra.
Hoy, desde esta pequeña ventana al mundo, quiero sacar la cabeza y gritar muy alto: PARAD Y MIRAD A VUESTRO ALREDEDOR. Hay nuevas formas de observar el mundo y aunque suene a tópico, a mi me ayuda el creer que aun existen personas, como el fotógrafo Chema Madoz (Madrid 1958), que hacen de esto su profesión.

