André Kertész (Budapest, 1894 – Nueva York 1985 fue un fotógrafo húngaro, conocido por sus contribuciones a la composición fotográfica y por sus esfuerzos para establecer y desarrollar el ensayo fotográfico.
Durante los primeros años de su carrera, sus trabajos no fueron apreciados debido a sus ángulos poco ortodoxos y a su deseo de conservar un estilo fotográfico personal. Incluso al final de su vida Kertész consideró que no había obtenido el reconocimiento que merecía. Actualmente, es considerado una de las figuras más influyentes del periodismo fotográfico.
Aunque recibió numerosos premios por sus fotografías, nunca sintió que su estilo fuera aceptado de la misma manera por los críticos y la audiencia. En 1927, fue el primer fotógrafo en realizar una exposición individual. Durante el periodo estadounidense fue considerado un artista intimista, capaz de llevar al espectador al interior de sus obras, incluso si la fotografía tenía por motivo la ciudad de Nueva York.
Después de su muerte, su trabajo continuó recibiendo críticas positivas, siendo considerado un fotógrafo consistentemente fino. Su obra es conocida por el uso predominante de la luz; el mismo Kertész dijo «Yo escribo con luz.»
Kertész no era seguidor de ningún movimiento político y sus fotografías se limitaban a representar la simplicidad de la vida. Con su estilo íntimo y su tono nostálgico, sus fotografías transmiten una sensación de eternidad que no fue reconocida hasta después de su muerte.
A diferencia de lo que sucede en otros fotógrafos, sus obras daban una idea de su estilo vida, mostrando en orden cronológico los lugares en los que había estado; por ejemplo, muchas de las fotografías del periodo francés fueron tomadas en cafés donde pasa la mayor parte del tiempo buscando inspiración.
Muchos fotógrafos han sido influenciados por los trabajos de Kertész, incluyendo a Henri Cartier-Bresson, quién llegó a afirmar: «Inventemos lo que inventemos, Kertész siempre fue el primero«.







