En el corazón de Greenwich Village, en el lado oeste de Manhattan, encontramos este restaurante con un ambiente rústico, de nombre August.
Gran parte del encanto de este local se debe a detalles como las paredes sin pulir, las mesas de madera, las lámparas vintage, la terraza acristalada…
Un restaurante al que dan ganas de ir a cenar y donde parece que las sobremesas se pueden alargar varias horas, por lo acogedor y familiar del espacio.
Vía: Remodelista. Images © Nicole Franzen







