Publicidad para una escuela de música

La escuela de música Ilyes Jaryan llenó los parabrisas de los coches de la ciudad con estos carteles. La idea era promocionar las clases de violín. Simplemente genial.

Publicidad impresa «Ilyes Jaryan Music School» de la agencia de publicidad «Memac Ogilvy Label» para la marca: Ilyes Jaryan Music School Túnez. Abril de 2007.

Copas de vino personalizadas

Seguro que tus invitados alucinan si les sirves el vino en estas copas, con base de pizarra, para poder escribir nombres y personalizarlas, con una simple tiza.

También puede ser una forma original de organizar una mesa, escribiendo en la copa qué asiento debe ocupar cada comensal. Puede ser un regalo original para estas Navidades, ¿no os parece?

The essential Tool Roll

Me gusta este sistema para llevar en tu bici las herramientas necesarias. Se llama The essential Tool Roll y es un diseño de EH•Works para Mopha Industries.

Vía: Cielbleu

Mr. and Mrs. cocktail glasses

Cocktail glasses para parejas… escrupulosas, a las que no les guste compartir vaso! Los puedes comprar aquí.

Universal wrapping paper

La Navidad se acerca sigilosamente, te guste o no, y aunque todavía estamos a mediados de noviembre, las ciudades se empiezan a llenar de luces y mensajes animando al peatón a entrar en las tiendas y consumir. Y yo, amigos, no voy a ser menos. No, en serio, mi intención no es agobiaros, pero me he encontrado con este curioso papel para envolver regalos y no he podido resistirme a comentarlo con vosotros.

Se trata de una idea creativa de Fabio Milito y Francesca Guidotti para Wordless Design. Es sencilla pero muy original y práctica. Básicamente, como podéis ver en las imágenes, el papel es una enorme sopa de letras donde se encuentran escondidos todos estos mensajes:

De esta forma, el papel lo puedes utilizar durante todo el año, no como ocurre con los papeles navideños, que no te sirven para los cumpleaños, etc. De ahí lo de «papel universal».

Lo puedes comprar aquí.

Original, ¿no te parece?


Jacques Henri Lartigue, el fotógrafo feliz

Mientras para todos comenzaba la Gran Guerra, para Jacques Henri Lartigue (1894-1986) la jornada había transcurrido entre un paseo por el lago, un tiempo desapacible de viento y, sólo al final en su diario, un «hoy hemos sabido que ha empezado la Guerra Mundial. Día mejorable. Un siete«.

El fotógrafo francés, uno de los más importantes del siglo XX, fue descubierto por el mundo bien entrada la década de los 60 —cuando el MOMA le dedicó una exposición monográfica— pero llevaba empuñando una cámara desde que su padre le regaló una con ocho años. Pero sus intereses no eran los de sus contemporáneos: él pretendía captar los instantes de felicidad y hacerlos eternos.

Una obcecación por el bienestar que pudo deberse a su temprana enfermedad (que le libró del ejército) o simplemente a una característica de su carácter: «Murió siendo un niño mayor y eso que murió muy mayor. No renunció nunca a lo que desde niño le hacía feliz y con esas ilusiones quiso vivir toda su vida. Vivió al margen de todas las corrientes artísticas de su tiempo y de los años convulsos que le tocaron, las guerras mundiales, la Revolución Rusa o la invasión nazi de su país, Francia«, explica Ignasi Miró, director del Área de Cultura de la Fundación la Caixa.

Y, sin embargo, sus imágenes consiguen las técnicas que mucho tiempo después otros se apropiaron. Sin tener relación directa, en él pueden verse posos de dadaísmo, futurismo o surrealismo: «Al final, sus grandes aportaciones responden a ser un precursor de los encuadres, que después Cartier Bresson alega como parte de su peso en la historia de la fotografía. En Lartigue encontramos elementos premonitorios de lo que después, ya conscientemente, otros van a realizar«.

Vía: Virginia Hernández, en El Mundo

Thomas Alva Edison

«No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de como no hacer una bombilla

Thomas Alva Edison. (1847 – 1931) 


Barcode House by David Jameson

¡Buenos días! Hoy os traigo una vivienda unifamiliar situada en Washington DC. El arquitecto, David  Jameson la ha bautizado como Barcode House (Casa de código de barras), por su estética, tanto interior como exterior, plagada de elementos lineales verticales y horizontales.

Como podéis ver, otro elemento que llama la atención de esta vivienda son sus enormes ventanales, que recorren la fachada de arriba a abajo. Para dotar a la casa de privacidad, sin renunciar a la luz natural, el arquitecto propuso crear una zona completamente opaca en la parte inferior de la vivienda, justo a la altura de la acera, y comenzar con los espacios abiertos a partir del primer piso. De esta forma se evitan las miradas indiscretas de los peatones y la visión de los coches pasando, elevando las vistas a las zonas que interesan.

En la zona acristalada de la vivienda se han colocado los espacios públicos, como son la cocina, el comedor, la sala de estar, el balcón y la terraza en la azotea. Las habitaciones y los aseos, forman la parte privada de la casa y se sitúan en la
torre de hormigón de la parte posterior de la misma.

Respecto a la decoración de la casa,  es bastante sobria y moderna, pero también acogedora, como vemos en la cocina en blanco y negro, con electrodomésticos de acero inoxidable y mobiliario mínimo, incluyendo taburetes sin respaldo.

Como los más despiertos ya habréis notado, se observa una clara influencia del interiorismo nórdico, no hay más que ver los muebles del salón.

Y a vosotros… ¿Qué os parece?, ¿Es una vivienda práctica?, ¿Podríais vivir en una casa tan expuesta al mundo exterior?

Vía: Design Milk. Imágenes: Paul Warchol Photography.

Minimalist Fairy Tale Posters

Estos posters de Christian Jackson me hacen sonreír. Gráficamente, a partir de un estilo minimalista, Jackson ilustra los cuentos de niños de toda la vida. Me gusta pensar que con unos dibujos tan simplificados (que no simples), se transmite una idea que es reconocible por medio planeta. Volvamos a la infancia por un rato…

Os recomiendo esta entrevista (en inglés) a la autora de estos pósters. Puedes verla aquí. Y tú, ¿con cuál te quedas?

El Velódromo Olímpico de Londres, listo para volar

Qué espectaculares son las primeras imágenes que hemos podido ver del nuevo velódromo londinense. A menos de un año de los Juegos Olímpicos 2012, los organizadores ya pueden presumir de que el Velódromo Olímpico ha sido galardonado con el premio al mejor edifico público de Gran Bretaña, superando a otros como el Estadio Olímpico. Un galardón que destaca los mejores edificios, lugares y espacios que mejoren los servicios públicos en tierras británicas.

«Es un logro espectacular para una sede que combina una innovadora arquitectura, ingeniería y construcción en un edificio que, además de espectacular, es sustentable y que servirá para entrenar a una nueva generación de ciclistas«, expresó John Armitt, encargado de la entrega de las sedes olímpicas, quien aseguró que este reconocimiento es un importante aliciente para los organizadores del evento.

El velódromo, cuyo techo asemeja la forma de una pista ciclista, fue el primer edificio del Parque Olímpico en ser terminado. La instalación con capacidad para más de seis mil asistentes fue entregada en febrero pasado. Cuenta con un vidrio de 360 grados con vista a la pista elíptica, y requirió de 56 kilómetros de superficie de madera. La pista es una verdadera obra de elementos complicados. Tiene 250 metros de longitud, creado por secciones de pino siberiano de 40×40 mm, de cinco o seis metros de longitud, que fue un material seleccionado específicamente porque los árboles crecen muy rectos.

Colocamos aros de vidrio alrededor del centro porque pensamos que podíamos volverlo parte del paisaje a través del vidrio, permitiendo que cualquiera que fuera pasando pudiera ver a los ciclistas”, precisó Taylor, de Hopkins Architects.