Flaskus, un USB de cartón

Todavía recuerdo cuando tuve mi primer Pendrive. Fue en el 2004, mi primer año de la carrera en Barcelona y fue un profesor quién nos dijo que era imprescindible que nos compráramos uno. A mi me sonaba a chino. Total que fue mi padre quien me acompañó a buscar uno en una tienda de Bilbao, me llevé uno de 225 Megas por el cual tuvimos que pagar un pastón. Hoy en día, son muy asequibles y tienen una capacidad de almacenaje muchísimo mayor. Es un objeto que llevamos en el estuche, en el bolso o incluso de llavero, es parte de nuestro día a día.

Con esta historia de abuelo Cebolleta lo que quiero plasmar es la rapidez con que algunos objetos evolucionan y se adentran en nuestras vidas, como un imprescindible. Ahora es el estudio de diseño ruso Art Lebedev, quien propone un paso más. Se trata de una tira de cartón con un troquel de corte en el que cada una de sus cuatro partes funciona como un pendrive. Inevitablemente, me viene a la cabeza las típicas cerillas, con un sistema similar.

Se llama Flaskus y a parte de ser súper planas, se pueden personalizar al gusto del consumidor. Eso sí, yo lo veo como una alternativa de uso a corto plazo, no como un sistema de almacenaje que debe perdurar en el tiempo.
Vía: Compradicción. Site Oficial: Art Lebedev

Urban garden

En los últimos tiempos parece que está muy de moda lo de los pequeños huertos urbanos para cultivar nuestras propias flores o hierbas aromáticas. De hecho, en este blog ya he publicado unas cuantas alternativas. Pues bien, aquí va una nueva sugerencia. Se trata de un soportes de metal y tres bolsas de tela recubiertas en su interior con una película impermeable, contiene canicas de barro que capturan el exceso de agua al regar.

Mide 48 × 10 × 22 centímetros y cada bolsa tiene una capacidad de 1 litro. Puede colocarse en línea recta o en semicírculo, con lo que se adapta elegantemente al espacio en el que decidamos ponerlo, aunque no sea la cocina.

Vía: Directo al Paladar. Más información en: Made in desing

Me & You Pencils

Me gustan estos lápices que me acabo de encontrar por la red. Son otra de esas cosas (realmente no necesarias) que me compraría y regalaría. Se llaman lápices Me&You, son de madera natural y en dorado tienen grabados los siguientes mensajes: sal y pimienta, carne y patatas, huevos y bacon, pan y mantequilla, leche y galletas y Me&You. Me parece una forma original, sencilla y no extremadamente cursi de demostrar tu cariño a otra persona.

Vía: Lo he visto en Compradicción, que a su vez lo han visto en Holycool. Sitio Oficial: Etsy.

Irina Werning, back to the future

Irina Werning es una fotógrafa que se confiesa amante de las típicas imágenes antiguas de familia que todos tenemos por casa. Las que ya tienen un color sepia y muestran aquella tarde de verano, aquella excursión, o esa primera comunión, por ejemplo.

De esta pasión ha surgido su nuevo proyecto fotográfico, en el cual recrea viejas imágenes del pasado. Para ello tuvo que quedar con familiares y amigos para que posaran como lo habían hecho muchos años atrás, cuidando hasta el más mínimo detalle, ángulos, posturas, vestuario y expresiones.

El resultado del proyecto, bautizado con el nombre de “Back to the Future”, es un recorrido interesante por el tiempo, que pone de manifiesto aquellas cosas que han cambiado y las que han permanecido con el paso de los años.

El trabajo, además de bueno, es divertidísimo. Me entran ganas de intentar hacer algo parecido con mi familia…

All Photographs © Irina Werning (más imágenes en su web).

Norman Rockwell, artista.

Hoy os traigo a quien es, sin duda alguna, mi ilustrador favorito de todos los tiempos: Norman Rockwell.

Nació en Nueva York en 1894 y es recordado como un magnífico ilustrador, además de fotógrafo y pintor, célebre por sus imágenes llenas de ironía y humor. En la imagen superior le veis en un autorretrato, siempre con sus características gafas y el puro (perdón quise decir) pipa.

Desde pequeño dio muestras de un gran talento para el dibujo. Alrededor de 1908 comenzó sus clases de arte de la Chase School en Manhattan. A los quince años, abandonó definitivamente los estudios para ir a la National Academy School.

En 1910, Rockwell se trasladó a la Art Students League, donde aprendió anatomía e ilustración, perfeccionando sus conocimientos previos, con maestros como George Bridgman o Thomas Fogarty.

Sin embargo su carrera se vio para siempre inmortalizada por su empleo como ilustrador oficial del Saturday Evening Post, una revista de actualidad y sociedad. Su primera portada data de 1916. Norman Rockwell trabajó para esta revista hasta 1963.

Sus portadas, anuncios, ilustraciones y demás publicidad han sido repetidas e imitadas hasta la saciedad. Además trabajó haciendo publicidad para McDonald’s, Coca-Cola, cereales, chicles, neumáticos, etc.

Por su calidad dibujando, por los temas tan entrañables y amables, porque son el reflejo de una época histórica, por su humor, ironía y crítica y porque viene bien echar la vista atrás, no podía dejar de traer a Norman Rockwell a este blog. Espero que os guste. ¡Saludos!

A petición del fiel lector Arandela, añadiré dos clásicos más (el de la pareja de enamorados y el del doctor auscultando la muñeca de una niña)  y un descubrimiento nuevo (otra versión del doctor, esta vez tomando la tensión a la muñeca).

Roland Barthes

«El significado no está en el objeto, sino en lo que se dice de él.»

Roland Barthes. (1915-1980)

Vía: me lo ha contado Nacho Guerrero Anadón. ¡Gracias por el chivatazo y por seguir el blog! 

¿Me parece que es una cita bastante polémica, no os parece? ¿Estáis de acuerdo con lo que dice? ¿A qué creéis que se refiere (no conozco mucho sus ensayos)? Yo opino que si un objeto «no habla por si sólo», sino que necesita ser explicado y vendido, no es un buen diseño… Pero me gustaría escuchar vuestras interpretaciones de la cita…

Muchísimas gracias txikiteros!!!

Hoy voy a hacer una entrada realmente especial. No se si os acordáis de un post de primeros de año en el que hablaba de la marca txikito, especializada en todo tipo de productos relacionados con esta tradición vasca. Pues bien, hace menos de una semana los chicos de txikito se pusieron en contacto conmigo para agradecerme la entrada. Por si este bonito gesto no fuera suficiente, me hicieron llegar un auténtico pack del txikitero que aquí os enseño.

Camiseta, txikito, vino, réplicas en chocolate blanco, con leche y negro, lapiceros, chapas y un mechero. Sabemos que a los de Bilbao nos gusta hacer las cosas a lo grande, pero esto es muchísimo más de lo que podría esperar. Los productos son una pasada, el chocolate está buenísimo, la camiseta me queda perfecta y tener un txikito de verdad en la mano, ver su peso y su curioso diseño y probar a beber vino de él es una experiencia que desde luego os recomiendo a todos. Ahora sí, y más que nunca,… ¡Yo también soy txikitera!

¡Muchísimas gracias txikiteros!

 

La última película Kodachrome…

Para este viernes alegre y soleado os traigo una de esas historias que son realmente bonitas de contar.

En junio de 2009 los amantes de la fotografía analógica recibieron una malísima noticia: Kodak había tomado la decisión de dejar de fabricar la película para fotografía en color Kodachrome. Es tan mítica que muchos la ven como algo indisociable de la fotografía química en color; como dicen en este artículo, «Kodachrome es a la fotografía en color lo que el saxofón al Jazz…».

Alabada por los usuarios como una película que daba colores especialmente saturados (sobre todo los rojos), ha sido el soporte de muchas historias contadas en los últimos 75 años. Un ejemplo es que es la película que siempre ha utilizado Steve McCurry, uno de los fotógrafos más famosos de National Geographic y el autor de una de las fotos en color más conocidas de la historia, el retrato de la niña afgana con mirada increíble que National Geographic colocó en la portada de su edición de junio de 1985:

Pues bien, el mismo Steve McCurry supo que la película Kodachrome iba a desaparecer e inmediatamente pensó en conseguir el último rollo y en hacer de él su particular homenaje a ese mito de la fotografía. Dicho y hecho, llamó al presidente de Kodak y le convenció de proporcionarle ese último e histórico rollo… Y por fin podemos verlas, puesto que Vanity Fair las acaba de publicar. Aquí van algunas que he seleccionado…

Son 32 fotos (4 de las 36 desechadas por parecidas a algunas de las publicadas). Desde Robert de Niro en Nueva York hasta Estambul, pasando por la India y acabando en Parsons (Kansas), el lugar donde estaba el último laboratorio capaz de revelar el rollo.

Este es, para muchos, un rollo histórico, hermoso testigo final del final de una época y de la definitiva transición a la fotografía digital.

Vía: Esta preciosa historia me la ha contado Jorge ManDarCaRo, que a su vez se ha informado en Caborian. Aquí os dejo una reflexión que el propio Jorge me ha hecho y que no puedo dejar de publicar…

«Dicen que la calidad de un fotógrafo no se mide tanto por sus buenas fotos como por la frecuencia con la que es capaz de conseguirías. Lo de Steve McCurry con un sólo rollo de 36 exposiciones habla por si sólo…»

Gabriela Herman y los bloggers

Hoy ando realmente tarde con la entrada del día… pero no me resisto a irme a dormir sin publicar algo nuevo para vosotros, que tantas alegrías me estáis dando.

Lo que os traigo son estas imágenes de la fotógrafa estadounidense Gabriela Herman.

En concreto, en esta serie se ha dedicado a retratar a los bloggers, en ese momento de «intimidad» en el que nos ponemos a escribir y a publicar como obsesos.

Descartando el hecho de que las imágenes parecen sacadas de un anuncio de Apple, y de que algunas me dan la sensación de ser demasiado posadas o preparadas, tengo que admitir que me gusta la atmósfera que se percibe (parecida a la que me rodea a mi ahora mismo). Un individuo sólo, rodeado de poca luz (la de su pantalla y alguna lamparita de mesa), generalmente de noche (que es cuando se suele sacar un rato para escribir) y concentrado en sus pensamientos.

Toc, toc… ¿hay alguien ahí? ¿me lees lector? Buenas noches…

Young Designers Kit

Necesito hacerme con uno de estos kits para jóvenes diseñadores.

Se trata de una iniciativa que ha lanzado y que vende The Design Museum. Este museo londinense es uno de los más importantes del mundo, dedicado al diseño contemporáneo en todas sus facetas.

Con este «Young Designers Kit» animan a los jóvenes a que empiecen cuanto antes a valorar el diseño y su propia capacidad creadora.

Estos kits se componen de lo fundamental para empezar a trabajar; lápices, gomas, sacapuntas, reglas y libretas, todo con un toque elegante y minimalista (atención a esa Helvética), también han creado unas bolsas ecológicas que llevan serigrafiadas citas relacionadas con el mundo del diseño. De momento el kit te lo tienes que montar tú, ya que cada pieza se vende por separado.

Vía: No me toques las Helvéticas