Hace unos días que me encontré por la Red este trabajo de diseño de packaging del estudiante Sascha Elmers, en Hamburgo.
El joven diseñador ha desarrollado una identidad para unas botellas de vino, basándose en una serie de pictogramas que él ha creado.
Estos pictogramas son limpios, muy legibles y atractivos. Con ellos es capaz de explicar todas las características del vino, desde con qué alimento combina mejor, si es blanco, tinto o rosado, hasta si es ecológico, etc.
La idea es que estos sencillos dibujos sustituyan a los textos que normalmente vemos en las etiquetas.
Un buen proyecto, desde luego… ¡Nos quedaremos con el nombre de este alemán!
Hoy voy a hacer una entrada realmente especial. No se si os acordáis de un post de primeros de año en el que hablaba de la marca txikito, especializada en todo tipo de productos relacionados con esta tradición vasca. Pues bien, hace menos de una semana los chicos de txikito se pusieron en contacto conmigo para agradecerme la entrada. Por si este bonito gesto no fuera suficiente, me hicieron llegar un auténtico pack del txikitero que aquí os enseño.
Camiseta, txikito, vino, réplicas en chocolate blanco, con leche y negro, lapiceros, chapas y un mechero. Sabemos que a los de Bilbao nos gusta hacer las cosas a lo grande, pero esto es muchísimo más de lo que podría esperar. Los productos son una pasada, el chocolate está buenísimo, la camiseta me queda perfecta y tener un txikito de verdad en la mano, ver su peso y su curioso diseño y probar a beber vino de él es una experiencia que desde luego os recomiendo a todos. Ahora sí, y más que nunca,… ¡Yo también soy txikitera!
El cocinero Martín Berasateguiha diseñado una botella que decanta los sedimentos del vino y les impide el aumento en el momento de vertir.
El sistema fue ideado para fomentar que las bodegas no tenegan que filtrar sus vinos mediante métodos industriales ásperos. Con su diseño afirma que los sedimentos se filtran de una forma natural.
Los tres principales beneficios de esta botella son los siguientes:
1. No es necesario para filtrar el vino en la bodega. Este proceso natural se lleva y trae de calidad establecen el carácter de la viña. Con esta nueva botella obtendremos vinos más naturales, Con tonos organolépticos del terreno intactos: los sedimentos en la parte inferior de la botella será el testigo natural de calidad.
2. La nueva fórmula de almacenamiento, ideal para la decantación y la liquidación de vino, las nuevas posibilidades de embotellado adaptados a las características estéticas de la botella.
3. Nuevos conceptos de vertido gracias a su ergonomía. Al servir el vino, la forma de la botella es completamente natural: la celebración de la parte inferior, con un dedo en la parte inferior, y el restante en la cadera baja. Se dará cuenta de que apenas hay contacto con el vidrio, evitando la transferencia de la temperatura en el interior líquido.
Esta semana ando un poco desbordada… ¡Cómo cuesta volver a la rutina! Un poco tarde en el día pero aquí estoy, con un ejemplo de cómo coger un objeto tradicional y transformarlo en algo que vuelve a estar de moda. Un poco de marketing, un poco de diseño, et voilà! ¡Yo también soy txikitera!
Hablo de la marca txikito, que ha sacado todo tipo de productos relacionados con esta tradición vasca. Desde el vaso (txikito), hasta camisetas, delantales, cuadernos, réplicas en chocolate… ¡Han sido la sensación estas Navidades en Euskadi! Me gusta que el diseño también sirva para no olvidarnos de viejas glorias de nuestra cultura y para darlas a conocer fuera de nuestras fronteras.
Para los que no seáis del País Vasco os cuento: El txikiteo consiste en la ronda diaria de las cuadrillas de amigos antes de comer o de cenar, en la que los participantes toman tantos ‘txikitos’ o vasitos de vino (tinto y casi siempre peleón) como bares hay en su recorrido.
Pues bien, lo más peculiar de esta tradición es el propio vaso de vino (el txikito)que se utiliza desde hace más de un siglo. Llama la atención por su gran peso, su reducida capacidad y el particular diseño de su base. A pesar de su aparente tosquedad, este vaso de vino es una obra prácticamente artesanal, de ahí que cada uno sea ligeramente diferente y que no se vea fuera del País Vasco (incluso ahora cuesta encontrarlo ahí…)
Se trata de un vaso muy grueso con un borde de 5 milímetros, fabricado con vidrio prensado y ‘soplado a molde fijo con trabajo al puntil’. También es grande, ya que mide 9,5 centímetros de alto, casi como una jarra pequeña de cerveza. El diámetro de seis centímetros da una idea de su gran anchura.A pesar de sus dimensiones, la altura del cuenco es de tan sólo cuatro centímetros, lo que hace que su capacidad de vino sea muy reducida, apenas 7cl. Todas estas características dotan al conjunto de un peso ¡de más de 620 gramos! Esta particularidad lo hacía ideal para las cuadrillas de amigos en sus largas rondas por los bares de los barrios bilbaínos para que no les temblara la mano independientemente de la cantidad de alcohol ingerida.
Para terminar este eterno post, os dejo esta promo del programa de humor Vaya Semanita sobre el tema… En próximas ediciones hablaré sobre la bota de vino y el botijo, ¡Que viva el diseño tradicional! ;) ¡Hasta mañana!
Vía: Toda la información la he obtenido en web txikito.es la cual es un ejemplo de buena documentación sobre un tema. En ella podéis, además, comprar todos estos productos.
Vuelvo al tema del diseño de envases y etiquetado. En este caso, os traigo una creación de Iceberg, una firma italiana especializada en publicidad y diseño. La idea era lanzar al mercado una nueva gama de vinos y aceites exclusivos de la marca Roccafiore y los diseñadores de Iceberg aceptaron el reto, creando la identidad y el packaging, así como generando toda la documentación gráfica para los catálogos de la bodega en cuestión. El diseño del etiquetado es de líneas limpias y mínimas, jugando con pocos colores y elementos gráficos. La tipografía escogida es la muy utilizada Bodoni, la cual aporta al conjunto un aire de elegancia y sobriedad. Pero además de esto, es completamente necesario resaltar la parte fundamental de este trabajo: las fotografías, obra de Roberto Mazzola, súper dinámicas y ¡muy apetitosas!
Vuelvo al tema del packaging y de la identidad gráfica. Estos días he notado que se habla bastante del estudio riojano Moruba, supongo que por el hecho de haber ganado el premio Laus de diseño por una colección de vinos de Vintae. Este premio, que lo otroga la Asociación de Directores de Arte, Diseñadores Gráficos e Ilustradores, es el más prestigioso del país.
La verdad es que me he puesto a investigar al respecto, y he de decir que el diseño de estas botellas me parece admirable, así como otros muchos de sus trabajos que he descubierto en su web, en la cual se describen a sí mismos como «…un estudio creativo que disfruta resolviendo problemas de comunicación gráfica«.
El trabajo premiado es la colección Numbernine, un innovador diseño para los vinos elaborados por la bodega Winery Arts en la Ribera del Queiles (Tudela) y comercializados por Vintae. Tres (3), Seis (6) y Nueve (9) forman esta coelcción.
Añado alguno de sus otros trabajos. He seleccionado sólo proyctos de identidad gráfica para botellas de vinos, como ejemplo de cómo un mismo estudio puede trabajar sobre un mismo tema, creando resultados muy satisfactorios y diferentes entre sí.
MATSU. Branding y packaging para la línea de vinos D.O. Toro.
DE BARDOS. Packaging para vino de la D.O. Rivera del Duero.
ARAR. Identidad corporativa, branding y packaging para vino de la D.O.C. Rioja.
CASTILLO DE MAETIERRA. Packaging para línea de vinos de Valles de Sedacla.